[dropcap]T[/dropcap]ras un tardío comienzo El Puma, con la cabellera que lo distingue, comenzó su concierto frente a un nutrido público, mayormente femenino. Su primera interpretación fue de la canción ‘La Fiesta’, pero lo menos que parecía aquello era una fiesta ya que, desde el comienzo, El Puma comenzó a quejarse, inicialmente de las luces y luego del sonido.

Durante esta primera canción (y en otras canciones a lo largo del espectáculo) hizo varios comentarios a través del micrófono concernientes a que le subieran el sonido de los monitores y el volumen de los instrumentos; y constantemente se pasó mirando a su derecha donde, asumimos, se encontraba los técnicos de sonido. En ocasiones gesticuló a los técnicos en referencia al sonido, de forma abiertamente molesta (ver 1:04:28 en video) y sin consideración a su público.

En esta canción fue complementado por cuatro bailarines que, aunque atractivamente vestidos, lucían algo inseguros y desincronizados en su rutina de baile. Poco antes de finalizar este numero El Puma se arrancó (3:55:07) de forma brusca su auricular de monitoreo del oído!

Visiblemente molesto y mirando con frecuencia a los técnicos El Puma saludó a su publico expresando lo encantado que estaba de estar nuevamente cantándole en Puerto Rico. Mientras comenzaba el intro de su próximo número Rodríguez abandonó el escenario diciendo que iba “Hablar con el muchacho de los monitores”. Luego salió comentando a todo el mundo el supuesto error cometido por el técnico diciendo “Te la comiste Daniel, muy bien” haciendo otros comentarios adicionales y cerrando con el comentario hacia el publico “Está despedido Daniel”. Todo esto mientras su público, que fue a revivir tiempos mejores y vivencias pasadas, esperaban!

[pull_quote_center]”Muchas gracias, buenas noches Puerto Rico. Me encanta cantar acá. Dios me los bendiga! Es un honor, es un placer cantar nuevamente para ustedes”

José Luis Rodríguez ‘El Puma’[/pull_quote_center]

Antes de comenzar su siguiente canción, ‘Voy a Conquistarte”, arremetió nuevamente con el técnico de sonido, comentando “este está en otro país” pidiendo una piedra al pianista como para llamarle su atención. Finalmente lo increpó diciendo “Trabaja conmigo compadre”. Acto seguido, gracias al creador, comenzó a cantar aunque, en varias ocasiones, con fallas de afinación . Estas situaciones con el sonido, las luces y la falta de afinación podrían ser indicio de falta de ensayo para al espectáculo.

Después de una serie de chistes, algunos rozando la línea de lo inapropiado y una pequeña arenga al sonidista, comenzó a interpretar “Por Si Volvieras”. Teniendo en consideración su edad y su condición de salud la interpretación fue muy buena, haciendo eco del Puma de antaño. El público le respondió eufóricamente.

Continuó con “Voy a Perder la Cabeza Por tu Amor” y al terminar esta mencionó que el sonido había mejorado! Prosiguió con “Culpable Soy Yo”, “Boca Dulce Boca” y “Amalia Rosa”. Mencionando a Manuel Alejandro, compositor de muchos de sus éxitos, continuó con “Amante Eterna” y “Hay Muchas Cosas Que Me Gustan De Ti”. Lamentablemente durante la interpretación de estas canciones El Puma desvió su malhumorada atención hacia el maestro Juan Carlos Vega quien estaba a cargo de los teclados, diciendo que bajara el sonido de su instrumento.

Con su permiso mis queridos lectores le voy a hablar un poco del Maestro Juan Carlos Vega. Juan Carlos Vega es músico multi-instrumentalista, maestro de música, compositor y arreglista. Egresado del Conservatorio de Música de Puerto Rico, posee un  Doctorado en Música de La Universidad de Boston y es músico del Instituto de Cultura de Puerto Rico y se desempeña como profesor en el Cambridge College en Cambridge, MA. Juan Carlos domina la música folklórica, popular, pasando por el jazz y llegando a la música clásica y regularmente acompaña al talento internacional cuando visitan a Puerto Rico.

El Puma, sin ninguna reflexión, se levantó de su asiento y lo encaró, casi brincando por encima de los teclados, exigiéndole que bajara el volumen de su instrumento. Juan Carlos, como todo un caballero, le indicó que había bajado el volumen y retrocedió dos pasos, temiendo sabrá que cosa.

El concierto continuó con “De Punta a Punta”, la cual recibió la mejor ovación hasta ese momento, y “Atrévete” arrancando fervorosos aplausos. Luego continuo con “Perdón”, “Sin Un Amor” y “Los Amigos” para los cuales usó pista sonora. Entiendo que para las interpretaciones de las canciones de Los Panchos usara pista, después de todo no los puede resucitar, pero para “Los Amigos” pudo haber contratado a alguno de los muchos y buenos mariachis que existen en Puerto Rico capaces de acompañarlo en esa pieza. Inexcusable!

Interpretó “Mi Amigo El Puma”, “Pavo Real” y “Tengo Derecho A Ser Feliz”. En esta ultima comenzó a tirarle rosas individuales a sus fanáticas que se desvivían por una, pero de repente, por su inconformidad con la iluminación, lanzó el ramo completo hacia un solo lugar. Quizás su condición le ha afectado su paciencia!.

Acto seguido comenzó a comentar sobre la situación política de Venezuela, llamando a Chad y a Maduro “ladrones y saqueadores”, exhortando a los militares a ‘Liberar a Venezuela”.

Fácil pedirlo cuando hace ya 30 años que José Luis Rodríguez no vive en Venezuela! Finalizó su espectáculo con los temas “Dueño De Nada”, la mejor interpretación de la noche, “Juanita Bonita”, “Baila Mi Rumba”, “Agárrense” y “Diosito Santo”.

En conclusión; no es fácil para ningún  cantante interpretar 22 canciones en un concierto y El Puma lo hizo a pesar de su condición de salud. Hubo momentos en que reflejos del Puma de antaño se asomaron en contadas ocasiones. Por breves instantes, sonaba como en sus mejores tiempos.

Sin embargo, lo que prometía ser una noche inolvidable para sus fans de muchos años, fue deslucida por sus deficiencias vocales y su constante conflicto con los técnicos y músicos.

Cuando le pedía, pedía no, ordenaba que subieran, bajaran, prendieran o apagaran y no lograba lo que pedía se tornaba visiblemente molesto. Sus chiste inapropiados y sus comentarios impropios tampoco ayudaron a que la noche pudiera ser recordada positivamente por sus fanáticas!

Fotos: Rafael Vega-Quijano