[dropcap]L[/dropcap]a alegría que caracteriza al vallenato y otros ritmos tropicales fue la protagonista del espectáculo Más corazón profundo, que presentó Carlos Vives el 29 de noviembre en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot.

Ante una audiencia que casi llena la versión completa del Coliseo, el artista colombiano interpretó varios de sus más conocidos éxitos, bailó sonriente en un colorido escenario y platicó con un público que no dejó de aplaudir y disfrutar durante las casi dos horas que Vives estuvo en tarima.

El espectáculo que estaba pautado para comenzar a las 8:30 de la noche, arrancó a las 10:07 luego de presentaciones por parte de Los Cantores de Bayamón, Plenéalo, Pirulo y la Tribu, y el grupo colombiano El Freaky. Tras el apagado de luces que indica que el concierto está por comenzar, [quote_center]Vives finalmente apareció en el escenario, dentro de un corazón gigante que bajó despacio hacia la tarima, al ritmo del primer número de la noche, Mil Canciones. [/quote_center]Algunos problemas de sonido en las primeras canciones no fueron impedimento para que el público cantara junto al artista y disfrutara la llamativa escenografía que se distinguía por colores brillantes, una pantalla con imágenes coloridas en el medio del escenario y mucho baile alegre.

[quote_box_center]“¡Buenas noches Puerto Rico! ¡San Juan!”, dijo sonriente Vives tras interpretar el segundo número, Pa’ Mayte. Luego de agradecer al público por darse cita y a los grupos que precedieron su espectáculo, el artista continuó con la fiesta al ritmo de Canahuatera. [/quote_box_center]

“El vallenato es alegre. Siempre nos despierta una sonrisa, pero también es difícil, y hemos vivido un momento difícil”, expresó el cantante como preámbulo al tema Alicia la colorá’, que presentó en homenaje al sonidista Coco Martínez.

La noche continuó con éxitos como Hijo del vallenato, Déjame entrar, Bailar contigo, Como le gusta a mi pueblo y Ella es mi fiesta.

Uno de los momentos que más aplausos arrancó del público fue la interpretación de Fruta Fresca, que el artista presentó junto al grupo Cantores de Bayamón. [quote_box_center]“Gracias, Puerto Rico, por llevar la alegría de la Navidad con la música. Yo, como colombiano, me lo disfruto. En Colombia, mis hijos cantan trullas y aguinaldos”, exclamó al culminar la canción. [/quote_box_center]

Entonces Vives habló de su patria, Colombia, y agradeció a sus compatriotas, que se hacían notar entre el público con la bandera tricolor del vecino país suramericano. “Los quiero por estar aquí”, les dijo antes de entonar La tierra del olvido con la bandera de su país en brazos.

Pero sin duda, el momento más aplaudido de la noche se dio durante la interpretación de La foto de los dos, cuando apareció el baladista puertorriqueño Glenn Monroig para cantar a dúo con Vives. “Yo tengo un lado puertorriqueño, como ustedes saben, y parte de ese lado puertorriqueño es adorar a Glenn Monroig”, aseguró Vives ante un público que aplaudía y reía con el junte de ambos artistas en escenario. Tras compartir algunas anécdotas y chistes entre ambos, continuaron con la interpretación a dúo del famoso éxito de Monroig, Causa perdida.

Ya casi al final de la velada y ante un público que pedía más música, el artista cerró el espectáculo con los éxitos Volví a nacer y Cuando nos volvamos a encontrar, que cantó sentado en una bicicleta que daba vueltas en el medio del escenario, y ondeando su mano derecha para despedirse de los miles de fanáticos que parecían no querer terminar la fiesta.