[dropcap]C[/dropcap]on un repertorio de una veintena de canciones, que incluyó algunos de sus más aclamados éxitos y varios temas de su más reciente producción, el guatemalteco Ricardo Arjona inició su gira Viaje en Puerto Rico el viernes 20 de febrero ante un animado público que casi llenó el Coliseo José Miguel Agrelot.

Durante la velada, al artista se le observó muy cómodo y relajado. Vestido con un desgastado mahón y camisa negra de manga larga, Arjona platicó con sus fieles fans que corearon la mayoría de sus éxitos y parecieron estar complacidos con el espectáculo.

Cerca de las 9:40 de la noche se escucharon los primeros acordes que indicaron que todo estaba listo para comenzar. Al ritmo de A la luna en bicicleta se iluminó el escenario, que a primera vista parecía ser sencillo, pero que logró llevar al público por un viaje a diferentes lugares y épocas gracias a los efectos creados por enormes pantallas LED que cubrían toda la parte de atrás. Entre los aplausos y gritos de la audiencia, se vio a Arjona sentado sonriente en una rudimentaria bicicleta mientras cantaba.

“Puerto Rico, buenas noches”, saludó con entusiasmo al final del tema e inmediatamente siguió con las próximas canciones: El problema, Acompáñame a estar solo y un popurrí de Dime que no y Cuando.

[quote_center]“Muchas gracias”, dijo sonriente el artista. “Vamos a intentar que, cuando salgan de aquí, vayan más que satisfechos. Vamos a tratar de cantar todo lo que ustedes quieran, para eso estamos acá”,[/quote_center] prometió provocando gritos y aplausos de sus fanáticas, justo antes de  entonar Sin ti, sin mí y Desnuda.

Entonces, Arjona se sentó muy relajado en el escenario para interpretar algunos números de su más reciente producción, Invertebrado, Piel pecado y Cavernícolas. “Esta podría ser, quizás, la canción triste de las parejas supuestamente felices”, dijo antes de entonar este último tema tras bromear con el público sobre cómo él puede identificar a las parejas que llevan muchos años juntos.

Historias de taxi fue la próxima canción. Para esta, Arjona salió del medio del escenario manejando un pequeño y simpático taxi, acompañado por un violinista en el asiento del pasajero y un guitarrista en la parte de atrás. “¿Le ponemos Caribe a esto?”, preguntó antes de dejar a sus músicos apoderarse del escenario con ritmos caribeños al final del tema.

“Había tomado la decisión de que la siguiente canción no la iba a cantar más”, aseguró el guatemalteco antes de escoger una dama del público para dedicarle Señora de las cuatro décadas. A la escogida, que aseguró tener 43 años, se le observó muy sonriente y hasta incrédula cuando Arjona la recibió muy coqueto en tarima al final de la canción.

El artista continuó con algunos de sus más legendarios temas: Si el norte fuera al sur, Como duele, El amor, Sin daños a terceros y Te conozco, que fue coreado completo por el público frente a un sonriente y sorprendido Arjona.

A juzgar por la reacción del público, uno de los mejores momentos de la noche se dio cuando el cantautor interpretó Asignatura pendiente, que aseguró ser, posiblemente, una de las mejores canciones que ha escrito, aunque no la canta en otro lugar que no sea en la Isla. [quote_center]“Y es que lo que vivo en Puerto Rico cuando la canto, no quiero someterlo a la comparación de ningún otro lugar”, explicó.[/quote_center] La audiencia entonó junto a Arjona toda la canción que se llevó la mejor ovación de la noche ya casi al final de la velada.

Luego de los temas Apnea y Fuiste tú, Arjona se despidió del público, pero luego regresó para culminar su espectáculo con Minutos y Mujeres.

Con un recorrido por ciudades en trenes, aviones, bicicletas y autos, y con el toque caribeño que caracteriza muchas de sus composiciones, Arjona ofreció una segunda función el sábado 21 de febrero y continuará su gira por más de diez ciudades de Estados Unidos.

FOTOS POR: Verónica Orriola