Por: Lexie Marie Torres

[dropcap]L[/dropcap]os boricuas se quedaron con las ganas de vivir algo diferente tras el paso de la tormenta Érika en la Isla del Encanto, pero lo que atmosféricamente no sucedió, lo logró Tego Calderón cuando sacudió musicalmente el Coliseo José Miguel Agrelot al filo de las 10:00 de la noche en el concierto “La Trayectoria” que comenzó con el tema “Abayarde”.

 

Antes proyectaron un vídeo de los comienzos del cantante donde lucía muy joven, rapado y aconsejando a la juventud positivamente mientras los fanáticos gritaban y puestos en pie grababan el momento.

Ataviado con mahones, gafas, sus dreadlocs, y con camisa blanca deportiva donde el número 21 arropaba su pecho y la palabra cangrejero se leía en el centro en clara alusión al gentilicio que tienen los nacidos en el pueblo de  Santurce de donde es oriundo el cantautor.

 

[quote_box_center]“Puerto Rico muchas gracias por estar aquí, de verdad que sí, gracias por el apoyo, yo soy de ustedes. Gracias a la prensa, mi familia y a todos ustedes que son mi familia, los amo. ¡Qué viva Puerto Rico, coño!”, fueron las primeras expresiones del reguetonero a sus fans mientras todos aplaudían.[/quote_box_center]

Acompañado por una banda en vivo, un cuerpo de baile femenino y coristas, la escenografía incluía tres pantallas, una horizontal, una circular central y otra vertical. Lástima que la persona que lo seguía con la cámara no proyectara momentos de relevancia del concierto en las mismas mientras un drone daba vueltas encima de los asistentes captando el evento.

 

En el tema “Pegaito a la pared” todo el escenario quedó sin luz, pero Tego siguió cantando mientras se veían a varios técnicos subir por largas escaleras para arreglar el problema rápidamente. Sin embargo, esto no afectó el curso del show que apenas comenzaba a coger auge entre los asistentes.

 

El primer invitado fue René con “Cambumbo” y “Sopa de letras” . La camisa de Calle 13 leía “Gracias, Gracias, Puñeta, Gracias, Gracias”, muy a su estilo, mientras el recinto deliraba por el junte. “Gracias, puñeta, gracias, yo no soy bueno para hablar mierda”, dijo Tego antes de abrazar a René antes de su salida.

 

Luego de “Métele sazón” y el medley “Los maté” y “Guasa guasa” donde causó mucha sensación, expresó: “Gracias, ustedes son muy exigentes, yo respeto a mi pueblo demasiao y yo estaba súper asustao pero me siento súper bien y muy contento de esta noche que para mí va a ser histórica y gracias puñeta, gracias”.

Para “Ni fu ni fa” proyectaron vídeos de personas de raza negra incluyendo fotos de él. “Nos fuimos a fuego lento, qué problema me he buscao men, yo siempre he tratao de mantener mi cultura, la tradición de mi país, mi ciudad, con mucho respeto para la gente que no está de acuerdo, pero que se joda, el último me sale de la que me ginda”, logrando alborotar a los presentes y fusionando ritmos de bomba con coros.

 

Un momento especial sucedió en el tema “Están fritos” donde una bombera agitaba la falda con el folclórico ritmo junto a una pequeña niña que resultó ser Paz Esperanza Calderón, la hija menor del cantante. Con mucha gracia y gozándoce el momento junto a su afamado padre, la niña sonreía y nunca dejó de moverse al candente ritmo puertorriqueño. “Ya me puedo morir” vociferaba el artista tras ver salir a la pequeñita muy emocionado.

Otras de las sorpresas de la noche fue la proyección de un vídeo con fotos y vídeos del “Sonero Mayor”. En muchas ocasiones ha expresado ser fanático del mismo y el homenaje comprendía una buena gama de momentos de la vida de Ismael Rivera mientras se escuchaba el tema “Mi entierro” donde también una chica tocó el sax tenor creando así un ritmo más moderno.

 

El segundo invitado fue Mackie con el tema “Mamita ven”, no sin antes entonar “Dando brake remix” y finalizando con “God father”. Así nuevamente continuó con el homenaje a Maelo y el tema en ritmo de salsa “Mi música” seguido de “Chango blanco” donde el salsero Roberto Rohena subió y tocó la campana.

Y el momento más impresionante de la noche fue la participación de Eddie Dee con el tema “Quítate tú”, donde Tego le agradeció a su colega “haberlo sacado del hoyo” cuando guiaba taxis y lo conoció. Cuando el clímax del espectáculo estaba a punto de ebullición con su invitado, la entrada de Vico C, luciendo ropa elegante y corbata, trascendió el mismo cantando el trío “El bueno, el malo y el feo”. Rememoraron las canciones del álbum “Los doce discípulos” de Eddie Dee mientras la audiencia enloquecía con el momento causando que al unísono bailaran y corearan hasta el final.

 

[quote_center]De vez en cuando Tego le preguntaba al público ¿Cómo me llamo yo? Y todos respondían “Tego”, “Tego”, “Tego”…[/quote_center]

 

“Ojos chinos” de El Gran Combo de Puerto Rico también se escuchó junto a un medley de “Dominicana hasta parada” antes de los siguientes invitados. El dúo Plan B entonó “Secreto” y “Zapatito roto”, ambos muy elegantemente vestidos.

 

El gran ausente de la noche fue Don Omar quien nunca llegó para el tema “Bandolero”, pero el reguetonero supo salir airoso solo mientras Yandel siguió en su lista con “Al natural” logrando mucha empatía.

Jowel y Randy y Ñejo fueron los últimos inquilinos que este magno concierto presentó ante un coliseo repleto en 3 de las 4 secciones que posee. Además Tego se tiró al área VIP para saludar a los suyos y al filo de la media noche luego de haberse despedido de su gente, volvió al escenario a cantar “Naki naki” en forma de cierre.

 

El concierto La Trayectoria fue eso mismo, un gran repaso de toda su trayectoria que incluyó temas de sus álbumes “El abayarde” (2003), “El enemy de los guasibiri (2004)”, “The Undergog/El Subestimado” (2006) “El abayarde contraataca” (2007)” y su más reciente producción “El que sabe sabe”(2015).

Y ante un público que lo admira, sigue y respeta, luego de una década sin presentarse en un concierto masivo, volvió a demostrar que es profeta en su tierra. La trayectoria que posee fue apoyada por muchos artistas de diversos géneros que se dieron cita en tan histórico concierto. Y sus más de 30 canciones lo demostraron anoche sin importar las acciones, comentarios y situaciones que lo rodean porque a sus 43 años definitivamente “el que sabe, sabe”.