Por Lexie Marie Torres

[dropcap]E[/dropcap]l grupo de jazz cubano, Irakere, celebró ayer con el público boricua sus cuatro décadas en un concierto celebrado en la Sala Antonio Paoli del Centro de Bellas Artes en San Juan a casa llena.

El mismo comenzó con la llegada al escenario del director y fundador Chucho Valdés junto a sus músicos logrando obtener un gran aplauso sin haber comenzado la función.  Todos los fanáticos le regalaron una ovación mientras agradecía el pianista las muestras de cariño.

El grupo ofreció un repertorio variado realizando un recorrido por los temas más emblemáticos de toda su trayectoria.  Fueron diez músicos los que lograron contrastes vocales con innovaciones atrevidas e improvisaciones destacadas.  Los arreglos modernos al estilo latin jazz afloraron las bases afrocubanas logrando embelesar a los presentes de principio a fin.

Los temas “Tabú”, “Bacalao con pan”, “Juana 1600”,  “Stella va estallar” “Nueva Orleans”, “Bailando así” y “Cien años de juventud” captaron las emociones de los presentes logrando varias ovaciones, y  escuchándose en la sala todo tipo de vítores hacia el grupo.  Cada músico realizaba un solo de su instrumento, y el exitoso pianista brilló con luz propia en todas las ejecuciones magistralmente.

Para la pieza “La misa negra”, tema que en los años 70 rompió las barreras de todas las estructuras musicales, logrando su primer Grammy, las reacciones del auditorio se elevaron a un grado máximo, obteniendo nuevamente fuertes aplausos.

El tema “Caridad Amaro” se lo dedicó a su padre Bebo Valdés, junto a un contrabajo y la batería. Tuvo aciertos de solista haciendo malabares de mil colores, y transportando a los presentes a un lugar sagrado.  Obviamente volvió a tener una ovación de unos fanáticos que no se cansaban de aplaudir.

El ganador de 8 premios Grammy en 17 nominaciones,  junto a sus músicos los cuales ejecutaron los instrumentos de los tambores batá, abacuá y arará magistralmente junto a céqueres, batería y un excepcional brass, realizaron una falsa salida donde luego de despedirse junto al grupo, viraron voluntariamente en forma jocosa, y deleitaron con el tema “Xiomara” donde los asistentes quedaron más que complacidos con el magistral grupo cubano.

De esta forma el grupo Irakere se despidió de Puerto Rico celebrando en grande sus 40 años en la música.  Se demostró que cuando se hace buena música no hace falta escenografía, basta con el derroche de talento.   Esto es otra producción de Leo Tizol.