Por Yovani Colón Gerena. 

El pasado jueves, 28 de abril, a las 8:10 PM comenzó el concierto de Osdalgia en la sala de la Filarmónica de Puerto Rico del Centro de Bellas Artes de Santurce. A Osdalgia la han etiquetado como ‘la voz de Cuba del siglo XXI‘.

Cuando uno piensa en la Voz de Cuba se remonta por supuesto al siglo pasado y no podemos dejar de pensar en Celia Cruz y La Lupe. De hecho, son las 2 únicas mujeres que se mencionan como las voces de Cuba entro otros 8 varones. Celia con su estilo vivaracho, extravagante en su forma de vestir y La Lupe con su estilo sensual con sonidos excitantes y sensuales.

Osdalgia Lesmes Echevarría nació en la Habana, Cuba en 1970, donde desde muy joven demostró gran interés por las artes, la música y el canto. Su debut como intérprete llegó en 1992, cuando se le presentó una oportunidad de trabajar en el “Cabaret Parisién” en la capital cubana.  A partir de entonces, su carrera despuntó permitiéndole trabajar con artistas de renombre y darse a conocer en escenarios internacionales.  Al día de hoy, cuenta con varios proyectos discográficos y un Grammy Latino (2005) compartido, al “Mejor Álbum Tropical Contemporáneo” por “Cuba canta a Serrat”.

 

El concierto comenzó con la sinfónica con un popurrí de Bobby Capó. Por supuesto fue fenomenal. Entró a escena Osdalgia con un traje azul con volantes, una flor roja en el pelo y micrófono en mano. Cantó en el primer acto:

  • Aquellos ojos Verdes
  • Veinte Años
  • Lamento Borincano y Silencio de nuestro Rafael Hernández
  • Imágenes
  • Drume Negrita y, por último
  • Mata Siguaraya.

Saludó agradecidamente al público luego de la primera canción. Durante este primer acto, mientras interpreta mayormente boleros de la época de oro de Latinoamérica, bailaba cadenciosamente, impartiendo sabor caribeño a sus interpretaciones. En muchas de sus canciones envolvió a su audiencia de tal manera que los incitó a cantar y bailar al ritmo suave y melodioso de estas poesías hechas canción. Durante el transcurso del concierto se dirigió al público en varias ocasiones y entre ellas una felicitación y reconocimiento al director de l sinfónica por su hábil y coordinada labor y al arreglista musical Ito Serrano.

 

En varias canciones su estilo abrazó elementos del estilo de La Lupe, añadiendo sonidos sensuales en momentos claves. Osdalgia imparte un matiz cadencioso y rítmico a todo lo que interpreta. En las dos últimas canciones del primer set, Drume Negrita y Mata Siguaraya, Osdalgia habló de la africanidad y su influencia en la música latinoamericana mientras bailaba al ritmo sinuoso de la orquesta. Cabe mencionar que estos ritmos movidos proveyeron un mejor vehículo de expresión al estilo de Osdalgia, mejor que en las interpretaciones anteriores, mayormente boleros, donde no pudo demostrar su maestría del son rítmico cubano.

Luego del intermedio de 15 minutos volvió a escena esta vez con un traje largo de gala color verde brillante. En todo momento Osdalgia manifestó su agradecimiento al público, por su acogida y al director musical por el magistral acompañamiento.

Las canciones del segundo acto fueron:

  • La Barca
  • Noche de Ronda
  • Tú Me Acostumbraste
  • Te Extraño
  • Piel Canela
  • Quiéreme Mucho
  • El Manisero.

Este segundo acto fue muy parecido al primero. Las primeras canciones mayormente boleros suaves y una ultima pieza, El Manisero, mas rítmica y movida. El público coreó ‘Me importas tu‘ en la parte mas rítmica del estribillo mostrando su afinidad por las piezas rítmicas.

Agradeció la oportunidad de estar por segunda ocasión en Puerto Rico y recibió una bandera pequeña de Puerto Rico, la cual mantuvo en la mano hasta su última canción. Se despidió mientras usaba un abanico de mano color negro, saliendo del escenario cantando El Manisero, la música continuó por varios minutos, mientras el público solicitaba, con sus aplausos, otra canción. Brevemente regresó gritando ‘Puerto Rico’ y continuó cantando El manisero y bailando, finalizó su concierto.

Observamos que Osdalgia tiene una voz muy linda y melodiosa, a veces con un acento más brasileño que cubano según lo mencionado por otros asistentes al concierto.

Desafortunadamente la asistencia no fue la que este tipo de espectáculo amerita, apenas una tercera parte de sillas fueron ocupadas. La falta de promoción por los productores del concierto a través de los medios informativos previo al concierto, de seguro afectó la asistencia.

En adición notamos que la participación de la prensa durante el espectáculo no fue la de costumbre. La inclusión de los medios noticiosos, tanto impresos como digitales, no lució como un elemento importante en la planificación de este espectáculo por los productores de este evento.

Quizás, con la experiencia ganada, los productores, publicistas y demás participantes podrán mejorar eventos futuros.

¡Es lo menos que se merece el público puertorriqueño!