Richie Ray y Bobby Cruz celebran 50 años de trayectoria musical con la Sonora Ponceña y el talento joven puertorriqueño.

  por Dede Vidal 

La profesión musical es como uno de la realeza; no se retira.  Son cincuenta años de Richie Ray y Bobby Cruz; para su celebración decidieron traer una nueva generación de salseros que compartieron con sus mentores y con la Sonora Ponceña.

La fiesta se llevó a cabo el pasado 1ro de octubre en el Coliseo de Puerto Rico.  El ritmo de la música tropical retumbaba por todo el recinto mientras que las parejas bailaban en secciones designadas en arena.

El escenario no pudo ser más sencillo de lo que estaban acostumbrados.  El “bling” de los instrumentos de aire, una orquesta enorme, pocas luces y una pantalla de video sencillo es todo lo que necesitaban.

La velada, con una duración de más de dos horas, abrió con el grupo Salsa Factory Bunch, auspiciada por Bobby Cruz. El grupo, compuesto de Melina Almodóvar, Charlie Cruz, Ray Cruz, Johanie Robles y Edgar Daniel, ofreció un repertorio digno de la salsa.

Melina Almodóvar cantó El Bling, mostrando su voz espectacular sin escatimar el lado sensual al son de la salsa.  Charlie Cruz natural de Naguabo, Puerto Rico, fue con la salsa tradicional al interpretar Cosas de hombres, mientras que Ray Cruz, oriundo del estado de la Florida, interpretó Mujer Latina, combinando los ritmos tropicales con el rap al que dió un sonido interesante.

Johanie Robles, mejor conocida como ¨La Negra¨ entre sus colegas, llegó con mucha energía y con una voz hecho para cantar la salsa con Sonera soy. La cantante, oriunda de Fajardo, mostró vitalidad y orgullo de cantar el género y al que recibió un gran aplauso por parte del público.  Edgardo Daniel es otro estudiante de Bobby Cruz, al que interpretó Enamorado y Hazme el amor, haciendo justicia a la salsa romántica.

Luego de una pausa, pasó a la tarima La Sonora Ponceña.  Uno de sus integrantes solicitó al público ponerse de pie, dar un aplauso al Dios Todopoderoso y se hizo una oración para su director/fundador Quique Lucca, al que está recuperando de una operación.

Sonora Ponceña
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Sonora Ponceña

Los chicos de Ponce dieron su descarga de apertura con El “opening” de la Sonora, con ritmos fuertes de la percusión, seguido por  Sonora Pa´ Bailador.  Continuó la velada con Acereko, en la que el público cantaba y sonaron sus palmas al ritmo del tema.   “Lo que les traigo es salsa”, dijo uno de sus integrantes como introducción a Canción. Nuevamente, el público cantó el coro mientras el camarógrafo tomaba escenas del público.

“Es una noche de muchos momentos”, expresó Papo Lucca al presentar a su invitado Salvador Cuevas.  Luego de intercambiar agradecimientos, interpretaron Willie’s Blues, una pieza instrumental de jazz latino, que hizo al público expresar euforia.

Los momentos inolvidables continuó con otros invitados; esta vez unos estudiantes al que el Maestro Lucca los llamó el futuro de La Sonora.  Los jóvenes, oriundos de Caguas, Coamo, Juana Díaz y Loíza Aldea, sustituyeron los cantantes actuales para interpretar Ñañañara Caí.  Un niño, de apenas 11 años, fue el intérprete principal, al que le robó el corazón de toda la audiencia presente en el recinto.  Los jóvenes recibieron un ¨standing ovation¨, en la que Lucca expresó “hay que tener mucho cuidado porque hay que retirarse”.

Cerraron su repertorio con un Medley que incluyó Fuego en el 23 y Pío Pío.

El acto principal de la noche presentó un video mostrando 50 años de trayectoria acompañando de música tecno, al que dejo algunos perplejos.  No obstante, Richie Ray preparado en su piano para interpretar la canción de apertura Comején.

Luego pasó al escenario Bobby Cruz interpretando Agúzate.  El vocalista luciendo un ¨canda´o¨, su pelo en negro azabache con partidura en el medio y vestido de etiqueta, invitó a Eybiem a acompañarlo y cantar su versión reggaetón del tema.  “Agúzate tiene 50 años y volvió a renacer” comentó Bobby.  Continuaron con El mayoral, otro clásico del duo.

“En la vida hay cuatro etapas: niño, joven, adulto…y te ves bien.  Y estoy en la etapa de “te ves bien”, comentó Bobby, al que hizo reír a la audiencia.

Continuó la presencia de la nueva generación con interpretación a dúo con Cuando me digas sí junto con Johanie Robles de Salsa Factory Bunch.  Esto fue uno de los momentos más exaltados de la presentación.

Otro momento para la historia fue una ceremonia de colores (presentación de la bandera de Puerto Rico y Estados Unidos) por soldados de la Marina de EEUU, al que algunos expresaron su rebeldía hacia la bandera Americana.  Sin embargo, Eduardo Arbello, director musical, condujo una bella versión de La Borinqueña, que provocó a todos en el recinto a cantar el himno y pararse para dar sus respetos.

Al retirar la ceremonia, interpretaron Mi bandera, junto con el coro de la Escuela Superior Especializada en Bellas Artes, Miguel A. Juliá Collazo, en Cayey.  En la pantalla aparecían imágenes de hombres y mujeres ilustres, al igual que varios escenarios de la isla.  Yaset López estuvo como interprete principal, al que causó otro “standing ovation”.

El coro acompañó a Richie Ray y la orquesta para su versión de Reina AbejaEl embajador del piano le dedicó el tema a su amigo recientemente fenecido Landy, del cual usó su piano eléctrico para el tema.

Sonero brutal fue otro de los temas interpretados majestuosamente con un grupo de jóvenes timbaleros.  La voz de Bobby Cruz sonó mejor que nunca en este tema, en la que causó el público pararse de pie por tercera vez.

Sin embargo, el público se llevó una sorpresa enorme con la presencia de Victoria Sanabria interpretando una nueva producción junto con Bobby Cruz con el tema Cuatro y sinfonía.  El tema se grabó apenas hace dos semanas y lo estrenaron por primera vez en el concierto.

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Victoria Sanabria

El grupo Salsa Factory Bunch aparecieron nuevamente y se juntaron con su padrino Bobby Cruz. El pianista y pastor Danny acompañó al grupo mientras que Richie estuvo al otro lado del escenario.  Se pudo apreciar como estos cantantes jóvenes gozaban en hacer “soneos”, algo que hace del género de la salsa como uno especial.

Y para cerrar con broche de oro, los invitados se unieron con Los Durísimos para interpretar A mi manera y Aleluya.

Otro talento puertorriqueño que estuvo durante el concierto fue el artista plástico y locutor Junior Celestino, en que pintó una obra basado en las vibras del concierto, resultando en la  imagen de los Durísimos en blanco y negro.  El cuadro se donó para una subasta silenciosa, en la que el mejor postor no solo se lleva la obra, pero la donación en metal va en la compra de instrumentos para la Escuela Superior Especializada en Bellas Artes, Miguel A. Juliá Collazo, en Cayey.

Richie Ray y Bobby Cruz llegaron durísimos a su cincuentenario… “Los Durísimos” es lo mejor que describe a este dúo.  El binomio pasó por capítulos profesionales y personales:  sus comienzos desde jovencitos, sus éxitos alrededor del mundo, su conversión al Evangelismo, la separación temporera y su “comeback” en los años 90 son experiencias que los hace y los deshace.  Celebrar su cincuentenario con La Sonora Ponceña, la Salsa Factory Bunch y con talento joven es lo que le decimos “una Bendición”.