Una Combinación Mágica De Efectos Visuales Y De Habilidad Asombrosa

 por Dede Vidal

Desde sus comienzos en la década de los 80, Cirque du Soleil se ha conocido como la compañía de circo que va más allá de lo previsto y de lo imprevisto; sus etapas multidimensionales contienen todas las combinaciones imaginables en interpretación, musicalidad y extravagancia teatral.

Por tercera vez, Cirque du Soleil se presentó el pasado 20 de octubre en el Coliseo de Puerto Rico con OVO. Con la imagen de huevos fértiles y una banda musical de cucarachas se presenta una historia de amor con una vaquita de San Antón (Lady Bug) y un grillo azul, conocido como El Extranjero. Por último, Flipo, el maestro y jefe de la colonia de insectos buscando manera que el extranjero abandone el lugar.

 

Aunque la intervención de los personajes principales fue jocoso y colorido, cada uno de los 10 actos (extremadamente excepcionales) es en sí una entidad de creatividad y detalle, sin dejar de ser parte de una presentación orgánica.

En todos los niveles dramáticos y técnicos, OVO va la distancia, contando desde una pared de alpinismo, hasta correas para elevar a sus acróbatas.

 

A pesar de tener una plataforma elevada, esto no impidió a que algunos de los integrantes del Circo interactuaban con el público. No se podía negar la elegancia de Vladimir Hrynchenko como la libélula, mostrando que el equilibrio lo convierte en una experiencia sensual, o James Johnson como La Oruga más colorida bailando al compás de la samba. No se puede ignorar el malabarismo de pies y manos de las hormigas rojas, todas provenientes de China; compartiendo kiwis y mazorcas en una sincronización impecable.

Si estos actos impresionaron, hubo tres en particular que alcanzaron un nuevo nivel de emociones como la familia de escarabajos, remplazando columpios por acrobacia aérea, unos grillos combinando los trapecios con paredes de alpinismo. Y no podemos olvidar a la araña equilibrista mostrando que, hasta en la más floja de las cuerdas, lo puede hacer hasta con un uniciclo.

Cirque du Soleil nuevamente cumple con sus requisitos de ir más allá de lo previsto y de lo imprevisto. Los niveles dramáticos y técnicos son espectaculares. Es el circo donde el cuerpo humano es el protagonista principal donde se aprecia el poder de la mente sobre el resto mostrando equilibrio y contorsión con vestuarios coloridos.