El éxito “La Sandunguita”, del músico flamenco y pianista español Diego Amador, sigue sonando con fuerza en las estaciones radiales de Puerto Rico. Definitivamente, ese sabroso junte de Amador con el maestro Oscar D’León está fuera de liga y se evidencia, también, a nivel internacional.

El artista, conocido como “El Ray Charles Gitano”, tomó la decisión más acertada de su carrera al fusionar el flamenco jazz con la salsa.

En estos momentos, Diego Amador continúa con paso firme su gira mundial “Soy de las 3,000”, impulsado por la gran aceptación de su disco del mismo nombre.

El primer concierto de “Soy de las 3,000” fue la semana pasada en el prestigioso Lunario de Chapultepec en México.

Más de 20 años de trayectoria -apostando solo al talento de su voz y de sus manos, como también a las vivencias en El Barrio de las 3,000 viviendas, donde se crió- formaron a Amador en un artista completo dentro y fuera del escenario, lo que quedó demostrado en tierra azteca.

La prensa mexicana destacó en sus reseñas que Diego Amador, “con su banda ha causado sensación con una música estupenda uniendo penínsulas, entendiendo ritmos, abrazando sombras y abriendo soles”.(Proceso.com.mx)

Asimismo, entre otros elogios, sobresalió que “con la gentileza y humildad propia de su pueblo andaluz, el hombre de las tres mil casas, de las tres mil almas y de las tres mil pelas atrapó al público de México”.  

El artista provocó un frenesí, también, el pasado jueves ante la audiencia de la Sala Caras y Caretas en Buenos Aires, Argentina.

“La fuerza que me brinda el público me permite seguir llevando mi música alrededor del mundo. Agradezco a México y Argentina por recibirme y vivir la música con la misma pasión que yo. Esa conexión es importante para mí para seguir abriendo fronteras”, expresó Amador.

Aprovechó, además, para “dar gracias a otro pueblo admirable, Puerto Rico. Es emocionante saber que ‘La Sandunguita’, con el maestro Oscar D’ León, ya es parte de ustedes. Esto me mueve a trabajar más duro en este competitivo mercado que es Puerto Rico…”. 

Diego Amador repite una y otra vez que “la música no tiene fronteras” y en su trayecto lo ha reconfirmado.